Renovar tu cocina es de esas reformas que cambian tu día a día, no solo se cambian los muebles, también se ganan luz, orden, comodidad… Lo importante no es solo conseguir una mejor estética, sino que la funcionalidad mejore día a día.
En Docrys & DC lo vemos constantemente, las reformas que se complican lo hacen por falta de método antes que por falta de gusto. Aquí traemos una guía clara y práctica de cómo renovar tu cocina paso a paso.
Paso 1: Antes de pensar en estilos… piensa en ti
No tienes que preguntarte qué cocina se lleva ahora, tienes que pensar en ti y hacerte preguntas clave, ¿cocinas mucho?, ¿desayunas en la cocina?, ¿trabajas ahí?, ¿vives solo, con niños pequeños…?
Tienes que pensar en lo que te molesta a día de hoy, como un almacenaje insuficiente, falta de enchufes, campana extractora que no quita los olores… así como en aquello que no quieres volver a vivir, como muebles incómodos, materiales malos, olores…

Paso 2: Medición y análisis del espacio
Una cocina bonita a la vista puede ser incómoda en el día a día, por eso aquí no vale improvisar, es importante que se midan bien paredes, huecos, ventanas… hay que fijarse en los puntos de luz, de agua, el desagüe, la salida de humos, etc.
También hay que tener en cuenta cómo nos movemos en la casa, es decir, por donde entramos con la compra, dónde la dejamos al llegar… pequeños detalles que son importantes en el día a día.
Paso 3: Decide la distribución (aquí se gana o se pierde la reforma)
Este es el momento más importante y decisivo, mucho más que colores, encimera o tiradores. Existen diferentes distribuciones típicas en una cocina, lineal para cocinas estrechas y limpias visualmente, en L para cocinas más prácticas y versátiles. En U para mucha capacidad de almacenamiento y una isla o península para mejor espacio y planificación.
Paso 4: Define el famoso triángulo de trabajo
El clásico que siempre funciona es: fregadero-placa y frigorífico. No se trata de seguir reglas antiguas sin pensar, sino de conseguir que cocinar sea fluido y natural.
Suele recomendarse una encimera útil cerca del fregadero, una placa que tenga espacios a ambos lados y frigorífico accesible sin invadir pasillos.
Paso 5: Presupuesto con cabeza
Una reforma suele descontrolarse porque se decide antes lo bonito que lo esencial, normalmente se divide en: Obra e instalaciones, mobiliario y encimera y por último electrodomésticos e iluminación.

Paso 6: Materiales que sean bonitos y sobre todo prácticos
Tu cocina tiene que aguantar el día a día, eso se nota en:
-La encimera. Debes pensar en el uso diario que vas a darle, si cocinas mucho o no, qué usos le das…
-Los frentes de muebles: hay que tener en cuenta las opciones de brillo o mate, las huellas, los acabados delicados, etc.
-Por último, el suelo y pared a que ambos sufren y deben ser fáciles de limpiar, sobre todo en una estancia como la cocina.
Paso 7: Iluminación por capas (para que tu cocina parezca de revista)
Una cocina bonita pero mal iluminada se nota demasiado, lo cual es una pena. Lo ideal dentro de la iluminación es tener una buena iluminación general que sea uniforme, una luz de trabajo en la encimera que quite las sombras y una luz ambiente que aporte calidez al hogar.
Paso 8: Almacenaje inteligente
Lo importante no es tener más metros en la cocina, sino de que todo tenga su lugar.
Recomendaciones que marcan la diferencia:
● Cajones amplios antes que grandes baldas.
● Columnas para tener la despensa.
● Esquineros que eliminen las “zonas muertas”.
● Separadores interiores y soluciones para reciclaje.
Paso 9: Electrodomésticos: decídelos antes de hacer muebles
Los electrodomésticos condicionan medidas, ventilación y puntos de luz, por lo que hay que decidir si los quieres integrados o vistos, elegir bien la placa y la campana según tu forma de cocinar y pensar bien el lugar del lavavajillas para que sea cómodo y lógico.
Errores típicos al renovar tu cocina
● Pocos enchufes: hoy en día se necesitan muchos más de los que crees, cafetera, tostadora, air fryer…
● Campana insuficiente: Una campana de mala calidad llena tu casa de olores y de grasa.
● Pasos estrechos: la cocina es incómoda para el día a día.
● Materiales delicados: lo bonito a veces sale caro depende del uso.