Cocinas en blanco y madera, la combinación perfecta para tu reforma

El blanco y la madera son una acertada decisión para cualquier cocina, son la pareja perfecta y combinan estupendamente con cualquier acabado o elemento decorativo de su entorno.

La madera le aporta calidez, confort, naturalidad y elegancia al blanco y el éste último favorece al aporte de luminosidad, amplitud, frescura y aligera el peso que tiene la madera.

Ambos forman una cocina perfectamente equilibrada, con presencia del minimalismo y un toque rústico, resultando en un proyecto de interiorismo que no pasará de moda y que será 100% personalizable a tu gusto.

En cuanto a los materiales a utilizar, nos podemos encontrar en este tipo de cocinas, verás desde los estratificados, pasando por diferentes laminados, hasta lacados brillantes o mates, en el caso de los blancos.

Los tonos recomendados para la madera son los medios como el roble, olmo, nogal, castaño… Prácticamente el que quieras dentro de esta gama de colores neutros. No te vayas a los extremos, mantén un equilibrio que garantice la armonía en tus ambientes.

La madera puede ser utilizada en la encimera, en los muebles, en una barra, en la mesa o como pavimento. Sus utilidades son casi infinitas y muy agradecidas, ya que llenan de clase cualquier ambiente que vistan.

Mejores ubicaciones para poner la lavadora

Decidir la ubicación correcta para colocar la lavadora es, en la mayoría de los casos, una cuestión de espacios.

En el mejor de los casos, la situación sería en una habitación independiente, cerca del sitio donde vayamos a tender, como puede ser un lavadero, pero con los metros cuadrados que tienen la mayoría de las viviendas, eso es casi imposible.
Sea cual sea el punto de la casa elegido, todos tienen sus ventajas y sus inconvenientes.

A continuación, hablamos de ellos:

LAVADORA INTEGRADA EN LA COCINA

Una de las opciones más generalizada es poner la lavadora en la cocina junto a los demás electrodomésticos. Es correcto colocarla a la derecha del fregadero y así instalar la toma de agua fría. Las lavadoras integrables, escondidas detrás de una puerta del mismo material que el resto de los muebles, son una buena elección, ya que así no se rompe la estética de la cocina. En contra de esta opción cabe decir que la ropa limpia comparte el mismo espacio que el lugar donde cocinamos.

 

EN UNA TERRAZA

Es una opción confortable, ya que si este espacio está cerrado, es perfecto para lavar y tender, sin que nos molesten las inclemencias del tiempo. Tienes todo lo necesario para realizar la colada en un mismo lugar. Eso sí, en invierno pasarás un poco de frío, pero te ahorrarás la molestia de tener la ropa dentro secándose.

 

EN UN CUARTO DE LAVADO

Sin lugar a dudas, es la opción perfecta. Un mismo espacio donde incorporar la lavadora, la secadora, el tendedero y columnas donde guardar los cestos de la ropa, la tabla de planchar y demás enseres.

EN UN BAÑO

Siempre que tenga bastante amplitud, otra de las posibilidades es instalar la lavadora en el baño. El electrodoméstico quedará cerca de la ropa sucia. Aunque quizás tengas que sacrificar algunos aparatos, como puede ser el bidé, o cambiar la bañera por plato de ducha.

Esperamos que estas pinceladas de consejos te hayan servido y el momento de hacer la colada se convierta en un momento de relax. Teniendo todo en orden y organizado las cosas cambian. ¡Te lo garantizamos!